El hospital Ramón y Cajal, que cuenta habitualmente con un total de 902 camas, ha presentado una importante demanda de pacientes COVID desde la explosión de la epidemia. Rápidamente, se remodelaron los servicios y se convirtió casi en un hospital monográfico COVID. Así, a 30 de marzo, había en el hospital 927 ingresados por COVID (confirmados y posibles) de los que 103 estaban en la UVI. La presión asistencial en urgencias era altísima. El día que contesto esta entrevista (14 de abril de 2020) tenemos aún 504 ingresados por COVID (confirmados y posibles), de los que 74 están en la UVI, y han fallecido por este motivo 402 personas.












